Patología de Columna
Aquí te cuento que son, cómo se tratan y cuáles son los procedimientos en patologías de la columna. ¡No dudes en consultarme tus dudas durante la consulta!

Enfermedades degenerativas de la columna
Las enfermedades degenerativas de la columna se refieren a una serie de condiciones médicas que afectan la columna vertebral y que se desarrollan gradualmente con el tiempo. Estas enfermedades son el resultado del desgaste y el envejecimiento natural de las estructuras de la columna, como los discos intervertebrales, las articulaciones facetarias y los ligamentos.
Los síntomas pueden variar según la ubicación y la gravedad de la afección, pero en general, pueden incluir dolor crónico en la espalda, rigidez, debilidad muscular, limitación en el rango de movimiento y dificultad para realizar actividades diarias.
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Infecciones de la columna
Las infecciones de la columna son procesos infecciosos que afectan a las estructuras de la columna vertebral, como los huesos, los discos intervertebrales o los tejidos circundantes.
Estas infecciones, que pueden ser causadas por bacterias u otros microorganismos, pueden provocar dolor constante o intermitente, fiebre, dificultad para moverse, sensibilidad al tacto y síntomas generales de malestar como fatiga y pérdida de apetito. En casos más graves, las infecciones pueden extenderse a otras partes del cuerpo, lo que puede llevar a síntomas más graves como escalofríos, sudoración profusa y dificultad para respirar.
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Fracturas de la columna
Una fractura de la columna vertebral consiste en la ruptura de una vértebra causando dolor intenso, debilidad, alteraciones neurológicas y limitaciones en el movimiento.
Pueden ser traumáticas o patológicas (Ej. Osteoporosis)

Tumores de la columna
Un tumor vertebral es un tipo de tumor espinal que afecta a los huesos o las vértebras de la columna vertebral. Los tumores espinales que se forman dentro la médula espinal o en el recubrimiento de la médula espinal (duramadre) se denominan tumores primarios mientras que los tumores que se originan en otro órgano y se diseminan por vía sanguínea o por continuidad se denominan secundarismo o metástasis.
Los tumores vertebrales pueden ser de dos clases: benignos o malignos. Aunque los tumores benignos pueden llegar a destruir el tejido óseo, no disponen de la capacidad de afectar a otros tejidos. Por otro lado, los tumores malignos pueden expandirse a través de una invasión de la estructura de las vértebras o diseminándose a otros órganos.
A medida que crece, el tumor puede comprimir a la médula espinal, las raíces nerviosas, las meninges, los vasos sanguíneos o los huesos de la columna. El tumor ocasiona síntomas a causa de la compresión de la médula espinal o de las raíces nerviosas, invasión de células normales por el tumor, o isquemia (falta de oxígeno) que resulta de la obstrucción de los vasos sanguíneos.